días de lluvia

En el sur llueve. Llueve en invierno, en otoño, en primavera y a veces en verano. Dicen que los lugares de esta índole fomentan la introspección y el pensar. Nada contra los intelectuales, pero para los chicos este clima es una porquería. Los niños necesitan correr, moverse, jugar, ver el sol, sentir el viento, mirar el cielo… pero nada puedo hacer contra las adversidades climáticas. Y aunque cueste creerlo, la que más sufre con los días de lluvia soy yo. Mi imaginación y creatividad es puesta a prueba y a veces simplemente me quedo en blanco. ¿Qué hago con tres niños que no pueden salir al jardín? Así que mejor me ingenio una lista con 10 actividades de consuelo para los innumerables días de lluvia.

  1. Leer libros.
  2. Ver una película.
  3. Jugar con el Ipad.
  4. Inventar mundos imaginarios (somos astronautas y nos vamos a la luna; mejor nos sumergimos en el mar y descubrimos nuevas criaturas en nuestro submarino; ¡oh! pero si hay un gran incendio, debemos sacar el carro de bomberos y combatir las llamas… en fin, se entiende la idea).
  5. Armar rompecabezas, desempolvar los juegos de mesa y todo lo que esté relacionado. Supongo que una consola de videojuego se agradecería para quienes la tengan.
  6. Escuchar música, cantar, bailar.
  7. Jugar con los lego, autitos, trenes… cualquier juguete que se tenga a mano y que los chicos disfruten.
  8. Ver fotos (los niños simplemente aman ver fotografías de la familia, sobre todo de sus padres cuando pequeños).
  9. Como última instancia, y si se puede, ponerlos en el coche y simplemente salir a dar una vuelta laaaaaaarga por la ciudad.
  10. 10. Si lo anterior no funciona, mirar por la ventana (y taparse los oídos porque es probable que a estas alturas estén los 3 chicos llorando o, en el mejor de los escenarios, gritando) y esperar a que mañana se digne a salir el sol.

Si a alguien se le ocurre algo, por favor, ¡bienvenidas son las nuevas ideas!

Y por último, una imagen para recordar los buenos días… 🙂